La Administración autonómica necesita la mayoría de UGT, CCOO y CSIF en los centros de trabajo para colar las directrices pactadas a espaldas de las plantillas.
La Unión Independiente de Trabajadores de Andalucía (UITA), organización sindical profesional, independiente de cualquier tutela política y centrada de forma exclusiva en el personal laboral propio de las agencias y empresas públicas de la Junta de Andalucía, ha denunciado el verdadero reparto de intereses que sostiene la autodenominada «Comisión de Negociación del Sector Público Instrumental», conocida ya entre las plantillas como la «mesa camilla».
Para UITA, este espacio cerrado y opaco no responde a ninguna mejora laboral, sino a un intercambio de conveniencias entre la Junta de Andalucía y las cúpulas de los sindicatos UGT, CCOO y CSIF:
- Qué gana la Junta de Andalucía: Vía libre para ejecutar ‘de tapadillo’ las recomendaciones de las auditorías del sector público instrumental, neutralizar la conflictividad laboral y desactivar las demandas judiciales colectivas que los comités de empresa interponen legítimamente para defender sus derechos.
- Qué ganan los sindicatos firmantes (UGT, CCOO y CSIF): Cuotas de visibilidad mediática, fotos institucionales y una presencia cupular en Sevilla que no se corresponde con la realidad de la representación laboral de cada Agencia ni con la defensa de los centros de trabajo.
Y en este intercambio de favores ¿quién pierde? Pierden las plantillas del sector público instrumental. Pierden los trabajadores de las agencias y empresas públicas cuando ven cómo sus condiciones laborales y sus convenios colectivos se degradan bajo el paraguas de unas auditorías diseñadas para recortar, mientras sus comités legítimos son ninguneados y despojados de capacidad real de negociación. Pierden la fuerza colectiva que da la vía judicial, aplacada intencionadamente desde un despacho en Sevilla a cambio de propaganda institucional. Y pierde, en definitiva, la dignidad profesional de un colectivo especializado y sin ataduras políticas al que se pretende tutelar, silenciar y convertir en moneda de cambio para el beneficio exclusivo de la Junta y de las direcciones regionales y nacionales de los sindicatos UGT, CCOO y CSIF.