Comparte

Una mesa de negociación del sector instrumental tiene que incluir representantes de todas las agencias 

UITA descubre el verdadero sentido de la ‘mesa camilla’ y su efecto contra todos los trabajadores de las agencias 

UITA ha reiterado su propuesta formal: la verdadera mesa de negociación del sector instrumental andaluz debe ser un foro sectorial legítimo que incluya y represente a todas las agencias de los entes instrumentales respetando las decisiones emanadas de sus comités de empresa y elecciones sindicales. Así se propuso durante meses de negociación a la Junta de Andalucía que finalmente optó por la creación de una “mesa camilla”, un órgano que replica de la mesa de la Función Pública —diseñada para funcionarios, personal estatutario y laborales adscritos al VI Convenio—, un ámbito ajeno al sector instrumental que no contempla las particularidades del personal propio de las agencias.

La propia Dirección General de Recursos Humanos y Función Pública de la Junta ha tenido que admitir que esta mal llamada comisión carece de capacidad negociadora vinculante. Todo lo que en ella se pacta no tiene eficacia jurídica directa, sino que debe ser trasladado a posteriori a los comités de empresa de cada entidad para intentar su ratificación.

Desde UITA advertimos de los efectos que la “mesa camilla” genera contra los trabajadores de los entes instrumentales:

1. Control y opacidad: Ejercer un control artificial sobre la realidad de las agencias públicas al margen de los órganos de representación legal elegidos en las urnas por los propios trabajadores.

2. Aplicar los recortes de las auditorías: Allanar el terreno para imponer las conclusiones y ajustes derivados de las auditorías del sector instrumental, recortando derechos laborales y económicos ya consolidados mientras se intenta desactivar de antemano la respuesta y conflictividad sindical en los centros de trabajo.

3. Consagrar techos de cristal y desigualdad: La recién negociada Ley de Función Pública andaluza ya consolidó la brecha de trato hacia el personal laboral propio. Lejos de buscar la homogeneización de derechos, este foro perpetúa la discriminación entre entidades y fija techos de cristal que impiden el pleno desarrollo profesional de las plantillas.

Los sindicatos que se sientan en esa mesa (CCOO, UGT y CSIF) no representan el sentir ni la realidad de las plantillas de las agencias. En el caso de CSIF, se trata de una presencia testimonial y residual en el sector instrumental —un sindicato de corte marcadamente funcionarial que, durante el proceso de reordenación del sector, llegó a estigmatizar públicamente a estos trabajadores tachándolos de «enchufados»—. Se busca mantener un sistema fragmentado para que la Junta ahorre costes y los sindicatos de la “mesa camilla” mantengan su cuota de poder negociando con la Administración y cocinando a espaldas de los trabajadores acuerdos que luego intentarán colar en los comités.